Las montañas rusas reciben este nombre porque las inventó una mujer de esta nacionalidad. Fue la emperatriz Catalina la Grande (1729-1796), esposa del zar Pedro III, quien, para no aburrirse, se lanzaba por la ladera de una montaña subida en un cajón de madera a modo de trineo en invierno y con ruedas en varano.

Este modo de diversión se fue extendiendo y, en 1884, el americano Marcus A. Thompson construyó el parque de atracciones de Nueva York con una versión mecánica de este divertimento real. La atracción consistía en dos vías paralelas sobre un plano inclinado por el que discurría una vagoneta con pasajeros, que se arrastraba manualmente hasta el punto más alto para luego soltarla.
0