Hola a todos los PACos, bueno ya estamos en casa, de vuelta de un viaje que hasta el momento ha sido el que más valores me ha dejado y vivencias he recogido.
Ver día a día paisajes distintos, amaneceres y atardeceres, llegar al albergue y encontrarme con los otros peregrinos que siempre te recibían con un gran saludo y en la hora de la cena todos comentabamos el camino, lo duro que había sido la joranda y las cosas hermosas que vimos, después la hora de ir a dormir, tempranito porque al otro día más, quiera o no el compartir 24 horas con estas personas durante tantos días se transformaron en una familia en donde todos nos preocupabamos por todos, Los días pasaron, mi rodilla mejoró parcialmente y pude llegar a Santiago caminando, cuando iba pasando la puerta que entrando a la plaza del Obradoiro a unos pocos metros de tener frente a mis ojos la catedral comienza a sonar una gaita que su sonido me daba la bienvenida de una manera tan emotiva que no puede contener las lágrimas, seguí caminando y ahí estaba, la catedral de Santiago frente a mí, no lo podía creer que después de pasar por todo lo andado, despues de aguantar el dolor de la rodilla ahí estaba yo,´llegué como puede sinceramente pero lo hice.
Esta es una experiencia que todos deberían vivir alguna vez, la gente que te encuentras puede llegar a sorprenderte, es un viaje en donde encontramos lo mejor de nosotros, en donde la vida y el camino nos muestra que para ser personas íntegras solo necesitas ser tú mismo. El año que viene volveremos con Patricio, espero que muchos se animen a acompañarnos. Gracias a todos mis amigos PACos por seguirme durante el camino.
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