Nos gusta pasar miedo. Si, es un hecho. Aunque lo pasemos mal, nos gusta esa sensación, esa descarga de adrenalina, e incluso esa risa nerviosa del momento antes de ser asustado. 

Os lo demuestro en esta segunda parte de lo que llamamos "semana de los sustos", donde en nuestro piso de estudiantes, por una semana, cualquier cosa valía para asustarnos entre nosotros, pero con una condición: grabarlo en vídeo. Que mis compañeras de piso acepten, demuestra que nos gusta pasar miedo. 

Y es que entrar en casa, decir un hola bien alto, y que nadie responda, notes un silencio en el ambiente y sabes que te van a asustar, pero no sabes por donde, te hace poner nervioso. Muy nervioso. Incluso ríes, aunque no sabes por qué. 

Os dejo por aquí abajo también el link de la edición anterior :)

http://www.youtube.com/watch?v=AbNjqilPK-w&feature=share&list=UU-kipk2OuQ6mDa_ZvwRoGgg

¡Espero que os guste!

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