Quinta entrega del viaje, quinta review. Después de visitar uno de los mejores parques del mundo y otro con una de las mejores montañas rusas del planeta, hoy, 23 de junio, tocaba visitar un parque con aire regional y menos conocido: Erlebnispark Tripsdrill, o simplemente Tripsdrill, que todo el mundo le llama así. Era un día con un cierto punto de tristeza, ya que era la verbena de Sant Joan, una noche que todos los integrantes del grupo disfrutamos muchísimo siempre por nuestro extraño amor a los petardos, pero igualmente nos levantamos a las 6 de la mañana con la misma energía y ganas de cada día. 

Dejamos las mochilas en el hotel porque en Tripsdrill, al igual que en Holiday Park, no había ningún sitio para dejarlas, así que tuvimos que pasar por la tarde a recogerlas. Después de hacer una combinación de trenes bastante compleja (aunque no tanto como el día anterior) y coger un bus que duró bastante, llegamos al parque a eso de las 10. Teníamos previsto llegar a las 9, pero hubo un problema con los trenes en Stuttgart, ya que nos hicimos un lío y perdimos el bus que nos dejaba a la hora de apertura, aunque no echamos de menos esa hora al final del día ya que el parque estaba vacío, el que más del viaje.

Nada más llegar al parking ya podemos observar que no se trata de un gran parque, al menos en cuanto a dimensiones y fama, ya que la entrada es bastante pequeña y se ve todo como muy tranquilo, no ves coasters ni grandes atracciones a lo lejos. Pasamos el arco de la entrada y andamos un poco a través de la "avenida" principal rodeados de típicas casas alemanas y con el curioso detalle de que hay ropa colgando como si se estuviera secando entre dos casas que cruzan todo el vial. No es la única cosa curiosa random del parque ni de lejos.

Rápidamente podemos encontrar la primera ride del parque, Maibaum, una especie de torre mirador enana en la que subimos en asientos dobles, perfecta para empezar a visualizar la estructura del parque, que es un poco rara. Seguimos hacia la izquierda donde nos topamos con cosas bastante curiosas como un circuito que haces andando donde vas pasando por diferentes superficies (simple pero divertido) y el mítico molino del parque, que fue el punto a partir se empezó a construir todo el parque. Dentro hay una sorpresa, un tobogán que realizas con una alfombrilla que pilla una inclinación y una velocidad respetables. 

Llegamos ahora a un pequeño lago, en el que podemos pasar el rato en barca. A un extremo de este encontramos una curiosa granja con un montón de cabras, tal cual. Si pagas les puedes dar de comer, pero ojo porque cuando te ven con comida ese corral pasa a ser una especie de tercera guerra mundial en el que las cabras se matan entre ellas por una mísera ración de comida. Al otro extremo encontramos Doppelter Donnerbalken, la primera atracción destacable del parque. Son dos caídas libres una enfrente de la otra enganchadas a dos árboles, muy curiosas y bajitas, en las que vas haciendo breves pero bruscas caídas con una sorpresa que no desvelaré pero os aviso que flipas un rato.

Seguimos avanzando hacia la parte superior del parque, donde se encuentran las grandes rides, pero mientras vamos observando lo cuidado que está este parque, sobretodo la vegetación, rides chorra de paseo, theming muy bonito con casas de madera y animatronics, unas bicis deforme con las que si eres suficientemente hábil te puedes dar un paseo (gratis!), el Vinarium (un edificio donde te enseñan cosas sobre el vino y te regalan un pequeño vaso con la entrada del parque), señalización exclusivamente en alemán... En fin, un parque el cual se nota que va a un ritmo diferente del resto, tremendamente regional, pero os aseguro que vale la pena su visita y que la gran mayoría de parques de nuestro país ya querrían parecerse ni que fuese un poco a él.

Nos topamos también por esta parte más central del parque con Höhenflug, o lo que es lo mismo, el Sky Fly de Tripsdrill , un tipo de atracción del cual ya os hablé en la review de Holiday Park. Éste es mucho más bonito, está más tematizado y juega con fuentes de agua, pero es mucho más complicado dar vueltas, por lo tanto me quedo con el de Holiday Park, ya que esa es la gracia de la atracción. Al lado encontramos la kiddie del parque (y el primer credit!), Rasender Tausendfüßler, una Zierer con un tren extremadamente largo que le quita gran parte de la gracia a la coaster. Es un clon de Tom y Jerry, para que os hagáis a la idea.

Ahora sí llegamos a la parte superior del parque, una zona mucho más abierta, con un prado enorme en el medio, quizá no tan cuidada como el resto del parque a nivel de theming y sobretodo de vegetación, pero es donde encontramos prácticamente todas las majors del parque. Empezamos por los rápidos, Waschzuber-Rafting, que si bien tampoco tienen nada en especial o a comentar, son bastante entretenidos, hay mucha vegetación muy cuidada y las barcas no son las típicas, son bastante curiosas. 

Aprovechando que estamos mojados vamos directos a la otra atracción de agua con nombre impronunciable del parque:

Badewannen-Fahrt zum Jungbrunnen: un flume muy curioso, donde lo más random es que la barca es una bañera! La originalidad de este parque no tiene límites. El recorrido en sí es bastante correcto, con una zona indoor y animatronics, una parte de espaldas y un drop final considerable des de un castillo medieval muy bonito que comparte con el credit del cual ahora os hablaré.

G’sengte Sau: grandísima Bobsled de Gerstlauer, con alguna parte que recuerda a las Wild Mouse. Es una coaster familiar pero a su vez muy divertida con drops repentinos, curvas muy cerradas, camels a ras de suelo, interacción con la torre medieval... Un perfecto ejemplo de como llevar una pequeña coaster para convertirla en una ride imprescindible del parque.

Vamos agotando ya todas las atracciones del parque con el dueto de coasters principales y con las que el parque se hace reconocer, ambas, como no, de Gerstlauer:

Mammut: la Woodie más silenciosa y familiar del mundo. Es increíble el poco ruido que hace para ser de este tipo, no vibra absolutamente nada. No es nada intensa ni ofrece grandes sensaciones, pero la verdad es que se convierte en una coaster muy disfrutable pero que está claramente enfocada hacia las familias. Para ser la única del mundo de la empresa alemana no les salió nada mal, la verdad. Tiene un preshow antes del lift.

Karacho: la gran coaster del parque. Me gustó muchísimo, una Eurofighter de lo más suave (al contrario de las demás que he tenido el placer de probar), muy bien tematizada y adaptada al terreno. La coaster empieza con un tramo indoor donde hay una pequeña sorpresa después de la cual encaramos el launch que adquiere unos nada despreciables 90 km/h seguido de un top hat bastante potente. El resto del layout son todo inversiones que se hacen muy suaves y disfrutables, y hacia el final nos tragamos un dive loop seguido de un túnel con humo que te deja con la boca abierta, brutal momento. Es una coaster muy buena y muy completa. Aquí podéis admirar nuestras caras en el momento que te dan esa sorpresa, PhotoRide el cual nos costó unos 5€:

Tardamos unas 3 horas en hacernos todo el parque porque no había ni cristo, todas las rides funcionaban bajo mínimos (por ejemplo en Karacho solo había un tren, que son de 8 personas) y aún así no hicimos más de 5 minutos de cola en ningún sitio, disfrutamos muchísimo del parque pudiendo repetir donde nos daba la gana. La comida estaba bastante bien de precio, los empleados la gran mayoría solo hablaban alemán (y como ya os he dicho antes no hay nada en el parque en inglés) y bueno, en definitiva pasamos un gran día en este parque tan genial, que des de ya mismo os digo que es una parada obligatoria en Alemania en cuanto a parques, y lo digo porque veo que mucha gente a la hora de hacer rutas por este país se lo salta, y no debería de ser así.

El parque cerraba a las 6 pero nos marchamos a las 5 debido a que a esa hora salía el último bus del parque hasta la estación de tren más próxima, para luego pasar por Mannheim a recoger nuestras maletas y poner rumbo esa misma tarde hacia Colonia, donde pasaríamos las últimas 5 noches del viaje. Llevábamos la mitad del viaje aproximadamente, aún quedaba mucho por ver.

Espero que hagáis disfrutado o que por lo menos os hagáis entretenido con esta quinta review del viaje, comentad lo que os de la gana y nos vemos en la próxima.

Saludos!