Aquí la parte 1: la cuenta atrás.


* SPOILERS * Este artículo incluye spoilers de Galaxy's Edge. Si no deseas saber nada sobre el área y sus experiencias antes de tu visita a Batuu, ¡no sigas leyendo!

Una vez dentro de Galaxy's Edge, me dirigí rápidamente al primer destino de la aventura: Savi's Workshop. Ya había decidido de antemano que en la elección entre visitar la Cantina o construir un sable de luz, elegía lo segundo. La experiencia de la Cantina seguramente no cambiará mucho en el tiempo, mientras que la de Savi's corre peligro de ser cambiada o acortada para aumentar su capacidad. Además que el precio de los sables seguro que sube como la espuma en cuanto Disney vea el éxito que tiene entre manos.

En resumen, que nada más entrar me dirigí todo lo rápido que pude a la chatarrería de Savi, y llegué allí el primero. Siempre podré decir que mi sable de luz es el primero que se vendió en Galaxy's Edge una vez abierto al público.

7:52 - Recién llegado a Savi's Workshop, me recibió una de sus asistentes que me enseñó todas las "piezas de chatarra" que tenían disponibles. Y es que, hasta que estás dentro y a salvo de miradas indiscretas, los Cast Members no pronuncian la palabra "sable de luz". El Primer Orden ha llegado a Batuu y cualquiera que se encuentre relacionado con los Jedi o con sus armas corre peligro. 

Una vez elegido cuál de los cuatro estilos de chatarra quería comprar (elegí Paz y Justicia, que es el estilo más similar a los sables de los Jedi de las películas) procedí al pago (215$ en total). Sé que parece mucho, pero este tipo de sables de luz ya cuestan eso o más fuera de Disneyland, y aquí además tienes el plus de la experiencia.

Un detalle que me encantó es que hasta los terminales de pago con tarjeta están tematizados, en todo el área.

7:55 - Una vez pagado, te entregan un pin que identifica el tipo de sable que quieres construir. Te lo has de poner en la solapa para que los asistentes de Savi sepan qué piezas darte.

En este momento ya se había formado una gran cola detrás, que seguramente tardarían un buen rato en entrar en la tienda. Ésta es probablemente la experiencia con menos capacidad de todo el área, ya que sólo entran 17 personas a la vez, y cada "pase" dura más de 15 minutos. A día de hoy han cambiado el proceso, y después de pagar te dan una hora a la que has de volver para entrar al taller.

8:02 - Mientras esperábamos para que Savi nos dejase entrar en su taller, se acercó el Presidente de Disneyland, Josh D'Amaro, y estuvo charlando un poco y haciéndose fotos con los que estábamos en el primer grupo.

8:05 - Se abre la puerta del taller y una de las asistentes de Savi nos hace pasar. "¡Corred, corred, adentro!". Una vez en la sala interior, nos cuenta que el taller es una tapadera para que la Primera Orden se piense que es un simple taller de chatarra. Pero en realidad, son un grupo secreto de Recolectores que viajan por la Galaxia buscando reliquias de los antiguos Jedi y los Sith, y que han conseguido muchas piezas de sus poderosas armas: los sables de luz. 

Entonces comienza la construcción. El primer paso es elegir un cristal Kyber, cuyo color determinará la luz y los sonidos de nuestro sable. Hay cuatro a elegir: azul, verde, violeta y rojo. 

En segundo lugar, los Recolectores nos entregan una bandeja con las piezas correspondientes a nuestro tipo de sable. Está la pieza base donde colocamos el cristal (que se ilumina y hace ruido al colocarlo), y todas las piezas para la parte exterior. Hay para elegir cuatro piezas laterales (hay que escoger dos), dos piezas centrales con el botón (elegir una), dos piezas para la base (elegir una) y dos piezas para el lugar donde sale el haz de luz (elegir una). La verdad es que son muy fáciles de montar, y todas las piezas exteriores son de metal, de muy buena calidad (y pesan).

Una vez que todo el mundo ha acabado de montar la base de su sable, llega el momento más emocionante del proceso. Nos piden que demos un paso atrás, y los Recolectores colocan las bases de los sables en los bordes de las mesas. Nos piden que nos acerquemos. Se bajan las luces y sube la música. El espíritu de Yoda hace su aparición. Nos piden que activemos nuestro sable. Y diecisiete haces de luz de varios colores iluminan la habitación. 

He de decir que éste fue el momento en el que solté una lagrimilla de la emoción. Estar ahí, en ese día tan especial, envuelto por el mundo que llevo soñando con visitar desde hace 20 años, encendiendo mi propio sable de luz... es un momento que recordaré para siempre y que vale cada uno de los dólares que pagué. 

8:23 - Al salir te entregan la funda para proteger tu sable de luz (y para que el Primer Orden no te capture nada más te vea). Cuando salimos, había esperando un grupo de fotógrafos y cámaras que nos hicieron fotos y entrevistaron a alguno de los miembros de ése primer grupo de constructores. 

Pero aún quedaba mucho de Black Spire Outpost por explorar...

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