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Diario de un Voyage (III): Terror en el saloon

17-10-2009 Publicado por bafo

El hotel ya se veía más animado, sobre todo más caras conocidas, el parque cerrando, la gente ya casi toda instalada en sus habitaciones, así descubrimos a Sonia y Cristian que eran vecinos nuestros, vamos pared con pared ?junto con Naki y Yunamond, que también ocupaban ese espacio-, estuvimos en plan visitando unas y otras habitaciones, viendo como podemos dejar una habitación tras un rato de estar en ella, como las maletas abiertas, todo por encima de todos los lugares? el desmadre que puede llegar a ser una habitación.

En una de las subidas y bajadas de la habitación vivimos uno de esos momentos para recordar, Javillo entrando a un ascensor, vernos, reconocernos, empezar a presentarnos todos? y una mujer que estaba también en el ascensor viendo aquello se giró y dijo ?Y yo Maria Jesús?, creo que aún se recuerdan nuestras risas de ese momento, porque fue bastante curioso, eso es integración y lo demás es tontería.

Una duchita de esas que se llaman regeneradoras no viene nada mal y es lo que hicimos todos, íbamos con tiempo, así que pues fue pasando gente por allí a hablar, a que le aconsejáramos que ponerse esa noche, trayendo todos los modelitos posibles a elegir, vimos un poco la tele ?que divertidos son los canales extranjeros- pero cuando nos quisimos dar cuenta ya era la hora, quedaban diez minutos para estar en el lugar clave que nos habían citado: las 21:40 horas, en el puente que une Sullivan con Penitence.

Ahora si que era el lugar de encuentro con mucha mucha gente de este lugar, cuando llegamos ya había caras conocidas como la de Gato ?que casi le pilló de sorpresa nuestra aparición, es porque siempre hemos querido ser ?guest starring? de esas de la tele-, AlbertoMallorca que era fácilmente identificable porque es clavadito a las fotos, junto a su amiga Pepi, por supuesto Dream y Jean Marc ?estos si que son tan clasicazos-de entre las nuevas generaciones más desconocidas para mi Carlikus, Bob, Edu? también por allí vimos a Iknition, Alaskan? dejándome a más gente seguro, lo se, pero la sensación de buen rollo que me dio fue bastante buena.

Un enterrador nos mandaba silencio, nos ordenaron hacer una fila de una, pero eso era evidente que entre las ciento veinte personas que había por allí era bastante complicado, con lo que eran filas de a dos o a mogollón, así la idea era ir escoltados hasta las puertas del saloon del oeste, el parque ya casi vacío del todo, iluminado y nosotros casi solitariamente andando por allí. Para aumentar la emoción ?sea hecho aposta o no- nos pusieron a hacer cola allí, antes las puertas de lugar donde se realizaría el acto más importante de viaje de este año. Reconozco que estaba nervioso porque no sabía que nos habían preparado en su interior? en pequeños grupos fuimos entrando, el sentido era que para ordenar a la gente lo mejor posible, Vero andaba organizando las mesas, tuvimos una buena posición en primeras filas nuestro grupo de seis, allí sentaditos, mirando, intrigados? un esqueleto en las alturas sentado en un columpio, se balanceaba al ritmo de una música que empezaba a dejar claro que habría mal rollo en estas cuatro paredes.

Una vez todos asentados una voz en off nos empezaba a meter de lleno en el porque estábamos así, vamos que todos estábamos metidos en un entramado acojonante que ríete tú del caso Gürtel, en el asesinato de Blackstar, que yo me estaba asustando ya del todo, y esa voz tan directa, tan de ultratumba, ¡venga mal rollo!, y allí, allí apareció Blackstar, pero no lo hizo solo sino acompañado por Penny y Charline, dos asesinas sin piedad, dispuestas a tener venganza? a partir de aquí el humor llegó, mostrando un espectáculo hecho para el evento muy divertido, y que era la excusa perfecta para contarnos que la venganza era que nunca olvidaríamos estos tres días. Una canción para animarnos, el efectivo ?Let me entertain you?, un confetti de corazones (¿Por qué confetti de corazones rojos?, que esto parecía ?Lo que necesitas es amor?). Mi enhorabuena a Anna, Anthony (Spirito) y Edu (djdudumix), además de todo el equipo técnico y al guionista, por un show presentación tan intrigante a la par que divertido.

Una vez acabado, llegaba el descontrol: lease barra libre, todo el mundo bebiendo, y que Budweiser sea la que lleve la cerveza es todo un placer, suave, buena, con lo cual entraba a la perfección y ¡en botellín!, ¡No de garrafa!. Estaban también buenos los canapes que iban sacando perfectamente enfilados los camareros, en una formación cuasi militar. Allí ya todos íbamos charlando, haciéndonos fotos, reconociéndonos unos a otros, PatyyBeto entre ellos, charlas animadas, juegos, yo lo que no llegaba a entender era si al salir a mear tendríamos que ir acompañados o no, y cuando salí ví que casi había más gente fuera que dentro. De esa noche aparte del photocall con el pájarlo loco y el trío de artistas, las fotos por doquier y los flashazos estaban a la orden del día, que de tantas fotos en alguna hasta salíamos bien, aunque los efectos del alcohol hacían mella? sobre todo cuando a última hora empezaron a dar cubatas, y fue la revolución total, creo que aprovechamos de sobra la barra libre, chicos y chicas simpáticos sirviendo? entre anécdotas, competiciones, risas y conversaciones en el baño con gente que no era con la que estaba hablando (shh señorita no se puede dejar a un caballero que le está diciendo cosas bonitas a la mitad jajaja).

Pero llegada la hora fijada había que volver, en pequeños grupos y de nuevo organizados, pero claro tal y como íbamos no era hora de irse a dormir por lo que una buena parte nos quedamos en Sullivan, donde vueltas por la zona, yo decidí subirme a poner el pijama y bajar así, que se estaba más cómodo, para estar tirado en la piscina, donde pasamos la noche de chachara ?pero ya sin alcohol, que suficiente con lo tomado ya-, viendo como alguno quiso hacer intento de tirarse a la piscina y otros desaparecieron a saber para hacer que, entre subidas y bajadas, y tal acabamos adoptando a un Gato para nuestra habitación.

Consejo nº 1: dormir tres personas en la misma cama puede ser muy agobiante, sobre todo si uno tiene tendencia a dar vueltas, y que sepáis que hay tantos ronquidos como personas.

Consejo nº 2: si se va un grupo de cuatro personas buscar posibles habitaciones alternativas por si hay en la suya un cartel de ?No molestar?, que si, que esas cosas pasan a menudo con tanta gente.

Consejo nº 3: Hay que ayudar a los amigos cuando te piden ayuda y están maleta arriba, maleta abajo

Y llegó la hora de dormir?

(Ahora vendría una nana, ideal para descansar)

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