Templo del Fuego entró en estudio para mejorar satisfactoriamente la respuesta de los visitantes de la expedición arqueológica. Después de debatir extensamente, los arqueólogos que trabajan en el Templo del dios del fuego han decidido que sería más atractivo una entrada espectacular bajando desde el interior del templo mediante una cuerda. Es así como finalmente los Paulos y Paolas que trabajan en el templo azteca dan la bienvenida cada vez que oyen ruidos en la cámara de los misterios. Desde el 2001 que buscan el oro de la cámara real, millones de visitantes han podido comprobar como los arqueólogos que trabajan duramente giran las anillas para alcanzar el oro. Será el tiempo que ha transcurrido el que ahora les hace decir que quieren compartir el oro. Quizás pensaban que siendo un poco menos ambiciosos el dios del fuego les dejaría vivir al intentar robar el oro de la cámara real. Lo cierto es que cada vez que intentan robar el tesoro se lía la de san tintín y pocos son los que salen con vida de las ruinas. ¿Alguien se atreve a entrar?
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