El mítico parque con el que se dio por inaugurado el complejo de Disney World en 1971, aquel del castillo de Cenicienta, los cuentos de hadas y Space Mountain.

Tiene una extensión total de 43 hectáreas en las que encontrarás 38 atracciones, 17 espectáculos programados actualmente, 31 restaurantes, 40 tiendas y unos 15 puntos para conocer a los personajes Disney. Con todo lo que ofrece y teniendo en cuenta que es el parque de atracciones más visitado del mundo, con unos 20 millones de visitantes al año, es necesario dedicarle unos cuantos días o, si no se puede, tener una estrategia pensada y saber lo que se quiere hacer.

El parque se creó con una estructura similar a la de su hermano mayor, Disneyland en California. Está dividido en 6 zonas tematizadas de manera singular, que os paso a detallar:

Main Street USA: inspirada en los pequeños pueblos de la América profunda de principios del s XX, esta calle es la bienvenida oficial del parque y, con una decoración cuidada al más mínimo detalle, conduce a los visitantes hacia el castillo de Cenicienta y el hub, una glorieta desde donde acceder a las otras 5 zonas.

Adventureland: una zona dedicada a la aventura, inspirada en las expediciones del s XIX a tierras lejanas, con motivos polinesios, asiáticos y africanos. Un puente nos da acceso a una vegetación de escándalo y sus atracciones nos hacen viajar en el tiempo y hacia mundos lejanos como las selvas asiáticas de Jungle Cruise o los mares de las primeras colonizaciones españolas en Piratas del Caribe.

Frontierland: el lejano oeste americano trasladado al centro de Florida donde rememorar las épocas de indios y vaqueros. En estas calles del viejo oeste te puedes comer una pata de pavo asada, puedes viajar a una mina de oro en Big Thunder Mountain o descubrir los ríos de América en un barco de vapor.

Liberty Square: inspirado en un pueblo americano durante la revolución, éste es el área que yo personalmente menos entiendo, quizás por mi falta de conocimiento sobre la historia de EEUU. Los Muppets con su show la explican, y puedes conocer a todos los presidentes del país (hasta Obama) o descubrir los misterios ocultos en The Haunted Mansion.

Fantasyland: la arquitectura de inspiración bávara nos traslada a un mundo de cuentos de hadas, donde conocer a los personajes clásicos Disney, viajar a través del mundo en It’s a Small World o visitar los 3 castillos de princesas con los que cuenta el parque. Fue ampliada recientemente con Storybook Circus, un área homenaje a los circos viajeros de principios del s XX donde podrás volar a lomos de Dumbo.

Tomorrowland: el mundo del mañana como colofón final en esta visión retrofuturista de lo que se supone nos esperaba, y ya ha llegado. Con Space Mountain viajarás al espacio exterior sin salir del parque y el Carrousel of Progress te mostrará cómo ha ido evolucionando la tecnología a lo largo del último siglo.

A lo largo de todas estas tierras, nos sumergimos en un mundo de sueño y fantasía de los que ponen los pelos de punta, con todo cuidado al detalle para que la magia no se rompa en ningún momento y amenizado por shows y streetmosphere que aseguran una inmersión total.

Es muy importante que sepas que la entrada de Magic Kingdom se encuentra prácticamente aislada. Si estás alojado en un hotel Disney y vas con su sistema de autobuses, éstos te dejarán en la puerta. No obstante, si vas con tu propio coche desde el parking tendrás que tomar un ferry o monorrail para cruzar la Seven Seas Lagoon y llegar a la entrada del parque. Es muy fácil, pero toma tiempo.

Datos curiosos:

Magic Kingdom se encuentra construido en un segundo piso. Bajo lo que vemos hay todo un engranaje de pasillos llamados utilidoors que aseguran el movimiento de cast members, mercancías y basuras para no romper la magia de los visitantes.
Los nombres anunciados en las ventanas de Main Street USA a la entrada del parque actúan como títulos de crédito en una película: son nombres de los creadores e ingenieros que construyeron el parque.
En el castillo de Cenicienta existe la Cinderella Suite, una suite familiar que Disney cede a quien le viene en gana y en la que se puede dormir si eres uno de los elegidos, ya que no se puede reservar.
El tren que da la vuelta al parque es un auténtico tren de vapor de 1917, y transporta unos 2 millones de personas anualmente.
Nunca hay más de 30 pasos entre una papelera y otra.
Disney recibe cada año más de 100 solicitudes para esparcir cenizas de difuntos en Magic Kingdom. No obstante, está prohibido.
14 atracciones que inauguraron el parque siguen funcionando en la actualidad.
Justo a la entrada del parque verás una placa que dice ‘Here you leave today and enter the world of yesterday, tomorrow and fantasy’ Nada lo podría definir mejor.
Walt Disney nunca lo vio terminado. Las obras de Magic Kingdom comenzaron en 1967, unos meses después de su muerte.




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