Los vaivenes de la vida, por desgracia, me han terminado apartando bastante de esta gran afición que todos compartimos: los parques. A causa de ello llevo bastantes años algo desaparecido y/0 en 2º plano en cuanto al mundillo se refiere. Sin embargo, creo que un evento como este, se merece una vuelta por todo lo alto, ya que en los últimos años los mundos del horror (fuera del ámbito de los parques, pese a que obviamente fue uno de mis aspectos favoritos) es un conductor muy importante de mi vida diaria. Mi afición conductora.

Como os podéis imaginar, para alguien que muere por visitar las Halloween Horror Nights de Universal Studios o hacerse una ruta por los mejores (y más locos, como Scare ingdom y su Psychomanteum) pero no ha tenido la oportunidad de viajar para realizar tal hazaña, el anuncio de la apertura de Horrorland fue poco menos que un sueño maravilloso. Mi primera visita fue uno de los días más felices que recuerdo en términos de ocio. O sea que este año se nos ha hecho, a mí y a mi grupo, especialmente largo, ya que las ganas de volver eran absolutamente demenciales. Así que cuando salieron las entradas no dudamos en comprar nuestras pulseras vip la primera semana de lanzamiento.



Y por fin había llegado el día. Haber leído maravilas acerca de las novedades nos tenía con los nervios de punta. Así que tras de la ya reglamentaria parada para comer con vistas a la térmica nos plantamos en el parque a las 16:30 para hacer cola y entrar de los primeros. Sabíamos que muchas veces esto sucedía, y fuimos recompensados con la apertura del parque una hora y cuarto antes de lo anunciado (sobre las 17:15 abrían puertas entre aplausos y vítores del público). Teniendo en cuenta que la entrada VIP te incluye todas las experiencias del parque, nos preocupaba ir justos de tiempo, así que agradecimos infinitamente esta hora extra. De hecho, fue la que nos permitió poder disfrutar de todo. En la puerta ya nos esperaban Mortimer y algunos otros seres y engendros para darnos la bienvenida. Algunos de ellos se salieron a la cola a amenizar la espera para entrar.



No voy a hablar de las atracciones en orden cronológico ya que nuestro orden fue algo caótico, pese a que teníamos un planning muy claro en la cabeza. Pero, por ejemplo, tener que hacer Psycho eXtreme a las 18:00 (solo media hora después de entrar al parque. ¡ARGH! ¡Terror!) nos desbarajustó nuestro plan de quitarnos los 4 express escape room de encima como primerísima prioridad.

Por cierto, ¡muchísimas gracias a Adrián por irnos preguntando y aconsejando sobre la marcha durante toda la noche!
Ahora sí, entremos en materia:

Exprees escape room (4)

Decidimos ir, como David Moreno nos aconsejó vía megáfono antes de entrar al parque, a dejar hechos los escape room, ya que aparte de que sabíamos que por el tema gestión de gente era el mejor momento ya que la gente los deja para el final, también sabíamos que no iban a ser experiencias de terror intenso, y queríamos ir in crescendo.
Nuestra primera sorpresa fue ver lo bien montado que tienen, y más a través de un sistema tan sencillo como el que usan, el acceso de los grupos y la gestión de colas. Cierto es que por la distribución de las atracciones (cada escape lo hacen a la vez 4 grupos, pero hay dos salas de introducción a cada escape que deben turnarse entre ellas) hay que esperar un poco, pero, está claro que en otras manos hubiese sido un caos logístico apabullante. Además, tuvimos la suerte de que nos dejaron hacer las 4 experiencias con nuestro grupo completo de 8 personas, pese a que el máximo son 6. Entiendo que la altísima asistencia de personas ese día jugó a nuestro favor ahí. Pero sea como fuere, se lo agradecimos muchísimo al personal. Eso si, nosotros tardamos aproximadamente 1h 30min en hacer los 4 con fast pass, así que si no contáis con ello, no tengo claro que sea recomendable hacer las 4 experiencias, ya que es posible que se pierda demasiado tiempo para dedicar a las demás atracciones. Nosotros tras hacer la primera tuvimos que dejar los escapes de lado durante un buen rato ya que tuvimos que irnos a Psycho eXtreme (tengo que reconocer que los nervios por ello no me dejaron tampoco disfrutar a tope de este primer escape, que además coincidió que fue precismanete Freak Show.

En cuanto a las experiencias en sí, tengo claro que tengo 3 favoritas que no sería capaz de ordenar. Sin duda Freak Show fue la más floja de las 4, ya que no tiene un aspecto tan própio como tienen los demás. Sin embargo, su personaje introductorio es fantástico, y hace que valga la pena. Tras volver de psych eXtreme y ya con la cabeza despejada (y oliendo a… oliendo mal) entramos en Torture, que además de contar con un personaje de introducción especialmente potente, fue el escape en que las pruebas más nos gustaron. No voy a decir más de la cuenta, pero hay que saber trabajar en equipo. El tercero fue Elevator, al que yo le tenía especiales ganas ya que la temática me parecía brillante, y el guiño a nuestro pasaje más querido y chispa que despertó todo esto, me enternece un montón. Este es sin duda el escape con el que más disfrutamos de la introducción. El chico que hace de botones es absolutamente increíble. Tiene un control corporal que hace a su personaje único y solo por ello la experiencia ya se justifica. Además, el escape en si es uno de los que más sorprenden a nivel infraestructura, con el clarísimo sello de Horror Box. Además, el diseño del ascensor no puede ser más bonito y los puzles son estéticamente perfectos para la historia que cuentan. Por último, hicimos Subway, que cuenta con el personaje de introducción más flojo (pero con uno de los sustos más curiosos que vimos en toda la noche) en el que de nuevo nos quedamos con la boca abierta al ver el nivel de infraestructura con el que cuenta el parque y el buen uso que hacen de ella. Subway tiene la que sea posiblemente la mejor prueba de los 4 escapes. O al menos la más sorprendente.

Por último, tengo que decir con orgullo que ¡conseguimos salir con éxito de las 4 experiencias! (En torture nos sobraron solo 19 segundos) y que nuestro miedo a que 8 minutos supiesen a poco se disipó al instante. La propuesta es magnífica y la ejecución sobresaliente. Salimos de allí con un subidón tremendo. 

Psycho eXtreme

Antes de empezar, tengo que decir que en mi grupo somos MUY fans de Snuff Movie, la extreme house del año pasado. Yo llevaba muchísimo tiempo queriendo probar una extreme house, una temática que me obsesiona muchísimo (investigo por internet acerca de todas las que hay en el mundo, veo documentales, controlo la web y leo muchisimo acerca de losmproblemas con la McKamey Manor leo reviews y las tengo localizadas y veo cómo van evolucionando año tras año) y por fin pude hacerlo realidad. La verdad es que era una experiencia que me tenía aterrorizado, pero mi curiosidad por probar donde estaban mis limites podían más que mi miedo. No pude salir más contento (y asqueroso) de allí dentro y haber comprobado que, en ese aspecto, creo que incluso hubiese podido con mas, pese a que no me marqué ya que el nudismo es algo que si los cruza, para mí. El cambio de temática de cara a este año me tenía fascinado. Me parece un concepto espectacular (Y que quiero algún dia probar a llevar más allá en The Clinic, de Walibi Holland) y pese a que muchos del grupo salieron decepcionados, pues en cuanto a situaciones límite y extremas es cierto que han bajado muchísimo la intensidad, yo si lo disfruté y más me gusta a medida que pienso en ella.
Vale la pena acercarse hasta la entrada solo para disfrutar del show que montan la monja y su compañero en la introducción. 100% lo mejor de la atracción, y lo mejor es que puede ser disfrutado sin entrar. Claro que cuando eres tú el que forma parte de ello, deja de ser tan gracioso. El año pasado en Psycho escape ya dije que esa era la mejor actriz del parque, y sigo manteniendo que, al menos, está entre los tres mejores junto con el Dr Heinz y el Botones de Elevator.
No voy a entrar en detalles, pero una vez dentro la cosa se vuelve una combinación de situaciones surrealistas, graciosas, claustrofóbicas y bastante obscenas por lo general. El concepto podría haberse aprovechado mucho más en cuanto a intensidad, pero por ejemplo aprecio muchísimo la capacidad que tiene esta atracción de contar una historia a través de su recorrido. Me gustaría mucho poder repetirla, y esta vez, con las tres X. Me arrepiento de no haberme marcado.

Disculpad la calidad de la foto. Estaba literalmente temblando al tomarla.

Zombie Killer: Shooting Range

Debo reconocer que no soy especialmente fan del formato de esta atracción. Sin embargo, vale la pena realizarla solo por ver los niveles de infraestructura con los que cuenta. Sin duda se aprecia una inversión brutal en ella, y a niveles de tematización es magnífica, y especialmente bonita. Realmente parece que estás fuera y alejado del parque. Si estás interesado en la atracción, vale la pena gastar el vale de 5 euros del parking en las 100 bolas extra, ya que si no os vais a quedar cortos de munición enseguida. De todos modos, en lo que a mí respecta, lo que más disfruté fue la interacción con los actores que hacían de militares, que están allí para darlo todo y en una posición privilegiada para generar situaciones muy divertidas. Esta atracción es de las que más margen de mejora tienen, y de aquellas que más cambios podrá presentar de año en año para evitar caer en la repetición. Muchos hablan de un método de puntuación, que bien es cierto que mejoraría mucho la experiencia, pero pocos se paran a pensar en cómo implementarlo, ya que a mí personalmente, no se me ocurre.

Las haunted houses sí que voy a comentarlas en orden cronológico de como las hicimos, y es un orden que recomendaría a la hora de crear un crescendo de intensidad. De todos modos si veis que vais tarde, cambiad de orden matadero para hacerlo antes de las 23 horas, ya que creemos que a última hora, desconocemos el motivo, puede coincidir que os encontréis menos actores.

Clown town 3D 2.0
Esta es una fan favourite de mi grupo. La disfrutamos muchísimo. Y pese a que es cierto que no es de los pasajes que más miedo dan, es inevitable disfrutarlo, porque es precioso. No solo por lo bien hechas que están las pinturas, sino por los diseños en sí y como estos narran las disposiciones del pasaje y crean efectos en sí mismos. El artista encargado es un genio (¿alguien sabe decirme si es el mismo que se encargó de los graffitis de Survival Maze?). También me gusta especialmente lo especiales que son algunos de los impactos en este pasaje. Por mucho que sean algo menos intensos, la ejecución de algunos genera estupefacción y risas por igual. En esta versión 2.0 no notamos muchos cambios significativos más allá de un cambio de orden de los elementos, pero sí que nos dimos cuenta de que el pasaje se ha vuelto mucho más largo, lo cual siempre es muy de agradecer.

La casa del bosque

Cada vez tengo más claro que no hay que dejarse llevar por las opiniones externas (y aquí estoy, opinando para terceras personas), y es que lo que había leído sobre este pasaje no era especialmente alentador, y nos encontramos con una joya. Obviamente es el pasaje más clásico del parque (cosa que se echaba en falta, así que eso juega a su favor), sin embargo, y más allá de lo preciosista del entorno, entre lo gótico y la serie B a la Posesión Infernal, se ha conseguido generar un numero de impactos tan dispares entre sí que consigue que este sea el pasaje más variado del parque. Posiblemente en el cual me llevé el mayor número de sustos, y algunos tremendamente efectivos. Además, dentro nos encontraremos con algún viejo conocido, ya que la casa recicla elementos de Aquelarre, el pasaje al que sustituye, e imagino que de Krampus, el pasaje exclusivo de la pasada edición de navidad, que no puedo arrepentirme más de no haber podido probar.

La térmica


La te(r)mática de este pasaje lo termina convirtiendo siempre en mi favorito (Ya que no considero Survival Maze un pasaje), pero es que el lavado de cara que le han hecho este año es simplemente sublime. Muchísimos más impactos, el doble de duración, y muchísima potenciación de los momentos de claustrofobia, oscuridad y angustia. Los actores eran especialmente agresivos en este pasaje, y además jugaron con todos y cada uno de los integrantes del grupo, sin limitarse solo a los primeros, o sea que salimos todos encantados. Además, tuvimos la suerte de poder entrar 2 grupos de 4 personas cada uno, pese a que nos acabamos juntando, pero no por ello los del final dejaron de recibir impactos. Si el año pasado la térmica ya tenía uno de los elementos más grandilocuentes y sorprendentes del parque, este año se le suma otro que nos dejó con la boca tocando al suelo. Una pasada.

Matadero

La gran favorita del parque. Tuvimos la mala suerte de, por algún motivo, pillar un muy mal pase. Nosotros lo achacamos a la hora. Faltaban solo 30 minutos para el cierre de las atracciones, y sin duda la próxima vez lo haremos más pronto. Eso causó que la parte final, que es lo que la hace absolutamente ÚNICA no funcionase bien. Por suerte, el año pasado pudimos entrar dos veces y lo teníamos muy fresco, así que al menos la experiencia la conocíamos. Jamás me cansaré de adorar al señor cerdo de la entrada. Las tres veces que he entrado, tres que se ha cebado conmigo. Esta vez me tocó ir a gatas hasta la entrada del pasaje. Mágico.

Survival Maze
Al contrario que con Matadero, en este caso la hora jugó a nuestro favor, ya que al no haber cola los grupos fueron más reducidos (unas 5 personas por equipo, cuando normalmente tengo entendido que son 10). Eso hizo que la experiencia fuese mucho más intensa, ya que la ratio de captura (de repente Pokémon GO) por Killer se incrementaba. La intro de esta atracción es absolutamente brillante, y consigue crear un ambiente de euforia brutal. Además, es divertidísima. Una vez dentro, aquello es el infierno. Los espacios son enormes a excepción de ciertas secciones creadas especialmente para atrapar a las víctimas por sorpresa. La combinación de los espacios, luces estroboscópicas y la música death metal a todo trapo que además va haciéndose más intensa a cada ronda acaban con tus nervios. Además, puedo decir que personalmente, entre tanta adrenalina, yo pasé MIEDO, ya que me sentí totalmente protagonista de una película de terror. El que cada encuentro con los killers tenga una consecuencia cambia totalmente el papel que jugamos como público. Y cada vez que veía la silueta de uno de ellos aparecer entre la niebla el corazón me daba un vuelco y es una imagen que tengo grabada a fuego en la cabeza. Mención especial al chacal, que me puso en una situación absolutamente limite al intentar agarrarme desde arriba subido entre dos paredes. Los killers demuestran tener el papel totalmente interiorizado, y por ello me tuve que dejar las rodillas para sobrevivir. Valió absolutamente la pena, pues no pude estar más metido en el papel durante toda la atracción. Absolutamente increíble. Además, fui el único integrante del equipo azul que sobrevivió, y el único de mi grupo de amigos. No me lo podía creer.
Tras tamaño subidón de adrenalina decidimos cenar, y algunos fueron a disfrutar de Blood & Fire, el show de cierre. Consejo: una vez terminado el espectáculo tendréis allí literalmente a todos los personajes del parque, incluidos los de dentro de los pasajes. Eso significa que tendréis oportunidad de haceros fotos, por ejemplo, con los personajes de las intros de los escapes o los psychos de Survival Maze. ¡Aprovechad! Es el fin de fiesta perfecto.



Shows

Para mi posiblemente una de las novedades más importantes de este año. Incluir los shows en el horario y que estos dejen de considerarse meros pasacalles ya que adquieren constitución de espectáculo como tal. El poco tiempo solo nos permitió ver dos de ellos: Meat Market y El Dr Heinz. Ambos dos con un carácter gamberro absolutamente divertidísimo, pero sin dejar de lado el carácter macabro y retorcido del que el parque siempre hace gala. Ambos dos basaban su efectividad en la elección de víctimas entre el público, que la verdad es que no lo pasaron especialmente bien (y a mí que me hubiese encantado ser elegido…). La principal característica de los actores del parque es su agresividad, y el hecho de encontrarse ante un público tan grande no diezma esa capacidad. Sabed que podréis ser manoseados, agarrados, empujados e insultados si sois víctima de cualquiera de los seres que conforman los shows. Me quedé con muchísimas ganas de ver Inferno (espero poder verlo la semana que viene, que repito) pero me alegro muchísimo de haber podido incluir, sobre todo, el del Dr Heinz en mi horario, ya que actualmente se ha convertido en mi personaje favorito del parque y el espectáculo en si me pareció divertidísimo. Tenía unas ganas tremendas de verlo y no me defraudó en absoluto. Eso si, prepararos a pasar asquito, por que el show es una guarrada total y maravillosa.

Tras cada espectaculo los personajes se quedan para hacerse fotos con el público, o en el caso del escenario interior se monta un photocall para ellos. Interactuar con ellos cuando los personajes de Meat Market bajaron, digamos que, me dejó marca.



Detalles individuales

- No hubo ni un solo momento en que no hubiese, como mínimo, dos personajes animando por el parque. Y me alegra descubrir que, pese a haberse hecho el parque tan popular, estos no han bajado el nivel de agresividad.

- Olvidaos del concepto de “Si no tocan a nadie nadie os tocará”, os van a tocar. Dentro y fuera de los pasajes. Y eso lo hace todo infinitamente más potente y espero que no se pierda nunca.

- La renovación de los baños es fantástica. Aparte de ser infinitamente más cómodos la limpieza es excepcional. Un bravo enorme para el parque.

- También las novedades en comida fueron de agradecer, y el precio bastante justificable tratándose de un evento así. Bocadillos, sí, pero la verdad es que estaban muy ricos.

- Por último, pero importante por encima de todo: el staff. Absolutamente TODOS los trabajadores del parque se van a encargar de que tu estancia sea perfecta. Es el parque en el que mejor tratado me he sentido nunca, y eso no solo se traduce en nuestra comodidad, sino también en mucha pasión por parte de los trabajadores, y no puedo estar más agradecido por ello.

Horrorland se ha convertido en un checkpoint obligatorio de cada año para mí. Una via de escape a la realidad en que el infierno me hace feliz durante muchas horas. Jamás podré terminar de agradecerles a Horror Box e Insomnia corp. que hayan traído mi sueño tan cerca de mi casa. Y es que además este sueño no podía estar en mejores manos. No en vano son las compañías de terror más reconocidas del país. Se lo han ganado con el sudor de su frente, y son garantía de confianza. Gracias Mortimer, gracias Horrorland. No aguanto un año sin vosotros así que ¡nos vemos la semana que viene!