Shambhala. Esa es la palabra que lleva ya casi un año dando vueltas y vueltas por estos lares, convirtiéndose en el tema más hablado, comentado y seguido de este año en esta web. Se ha hablado de todo lo que la envuelve, de todos sus elementos y de todas las sensaciones que produce. La verdad es que ya casi hace meses que se inauguró y la mayoría de PACos ya la han probado. Y bueno, después de tanto esperar, ahora me toca a mí.

Llevo siguiendo esta novedad desde que la coaster y su mini land no eran más que cuatro rumores, y más tarde cuatro estacas. Se hablaba de una B&M, de una Intamin, de una S&S o hasta de un Tren de la Bruja pero nadie sabía del cierto qué sería. Más tarde, se confirmó que iba a ser una perla de los suizos que ya nos habían impresionado con Dragon Khan. B&M, sí señor. A partir de ahí se empezó a especular, especular y especular con nuevos modelos y hasta se llegó a hablar de una Hyper-Flying-Dive (¡qué tiempos aquellos!). Pero al final quedaron dos opciones: Dive o Hyper.

Las estacas iban apareciendo y poco tiempo después empezó la deforestación de toda la zona del Dragon Khan y la parte trasera de la Plaza Imperial. Empezaron a preparar los cimientos y cada vez estábamos más impacientes por conocer más y más. Con el paso de los días, los cimientos se fueron haciendo y un día se cerró el gran dragón rojo hasta la temporada siguiente. Entonces, llegaron las casetas rojas de RCS, y con ellas, las primeras vías y soportes de la futura atracción. Qué día aquél. Me acuerdo de que con los colores de las vías no sabíamos si serían turquesas o blancas ya que la primera foto que tuvimos fue de una sección de frenado/estación. Cada vez estábamos más cerca.

Aparecieron los carteles de ¡WOW! y demás. Cada vez llegaban más piezas y se empezó a construir la estructura de la estación. Y un día llegaron los primeros datos oficiales: nombre, logo provisional, récords, artwork, datos técnicos, etc. Pero nada referente a la tematización. Eso fue un misterio. Claro, que con el nombre y el artwork ya supimos que la miniland estaría ambientada en el Himalaya/Bhután, pero no sabíamos nada más. Vimos la maqueta y flipamos con el layout que se nos venía encima.

El día que se colocó la primera pieza fue muy especial para mí. A partir de allí yo sabía que eso supondría para todos un seguimiento sin descanso de las obras día sí y día también, subiendo fotos con el móvil, buscando rincones fuera del parque para fotografiar de cerca, creando los geniales "Diarios de Construcción" de PACTV... Una experiencia que nunca pensé que vería. Entraba en la web muy frecuentemente para ver si habían colocado alguna pieza o soporte más, como todos. Y quedaba asombrado con la belleza del layout, como todos. Sin embargo, yo y muchos tuvimos que vivir esa experiencia con los ojos delante de la pantalla y no delante de la coaster en obras.

Fue pasando el tiempo, se reabrió el parque, llegaron los primeros tests lentísimos, se fue creando el theming, y hubieron discusiones sobre el splash hasta el día en que vimos sus surtidores sincronizar con el paso de los maravillosos trenes que pasaban. Ya quedaba muy poquito. El sábado 12 de Mayo de 2012 sería el día de la inauguración. Ese día fue muy especial para muchas personas pero para mí, fue extraño. Ya que en esos momentos yo me encontraba en Francia de intercambio estudiantil. Pero lo viví igual, aquí, en la PAC. No pienso comentar mucho más de el seguimiento de las obras de la atracción. Tengo que decir que para mí fue muy bonito seguirlo todo desde el principio... Ver y seguir todo lo que ocurrió desde los primeros rumores hasta la inauguración. Una gran experiencia.

Hablando de experiencias... Ahora me toca a mí ir a PortAventura y tocar el cielo. Por fin. Siempre lo he seguido todo por aquí, me conozco su layout a la perfección, he visto miles de fotos y vídeos de la coaster pero sin embargo, nunca la he visto con mis propios ojos. Y es raro, porque yo acostumbro a pasar por la carretera y ver la silueta de Dragon Khan y Hurakan Condor... Pero desde que comenzaron a montarla no la he visto en persona.

Pero eso, eso acabó. Ahora, después de tanto tiempo, me toca a mí tocar el cielo. Me toca a mí probar la nueva flamante B&M de PortAventura. Me toca a mí observarla desde todos los ángulos posibles y alucinar con su tamaño y me toca a mí mojarme con su splash. Me toca a mí experimentar lo que muchos ya habéis experimentado. Me toca a mí hacer la expedición al Himalaya. Me toca a mí montar en Shambhala.

 

Os adjunto unas geniales fotos del usuario Prinston en capte.org, y si queréis ver más, aquí debajo tenéis el enlace: