El parque deja mucho que desear. Hay muy pocas atracciones, y si lo juntas a que solo abre por la tarde, se traduce en colas enormes de gente.
Siendo un parque Ferrari, te esperas más tematización y atracciones fuertes.
Al final te encuentras con dos simuladores muy pobres, unas torres de caida con pocas sensaciones y muchas atracciones infantiles con mucho tiempo de espera.
Lo unico que merece la pena es Red Force, que es muy buena, siempre que no esté en parada técnica.