Este parque cayó en bancarrota y fue rescatado por el Zoo de Budapest.Gran cantidad de sus atracciones fueron retiradas y actualmente forma parte del recinto zoológico, pero con opción de entrada individual.Lo más destacable es Hullámvasút, una de las pocas scenic railway que quedan en pie, y por la cual merece la pena pagar la entrada independiente al parque y comprar un par de tickets para montar en esta curiosa coaster.El resto de parque parece más bien del siglo pasado.