El parque que visitas con menos expectativas suele ser el que más te acaba gustando, y eso nos paso con Kennywood. Es un parque muy clásico, con atracciones muy antiguas pero super bien mantenidas, como puede ser que una montaña rusa de madera con más de 100 años vaya fina? Olé, olé, y olé. Fuimos en Halloween y los pasajes estuvieron muy bien, se ve que con no tanto presupuesto puedes llegar a hacer pasajes de igual o más calidad que otros con más cash. Nos gustó mucho y nos quedamos con ganas de volver a probar las atracciones cerradas y Steel Curtain, recomendadísimo. Además el parking es gratis.