Con un precio de casi 50€ y 6 del parking, nos encontramos un parque pequeño pero matón. En él residen dos montañas rusas que ofrecen unas experiencias que seguramente no hayáis vivido en otras (karnan y novgorod) y la gyro-tower más alta del mundo (con música para ponerte más en tensión). El resto del parque no está mal, aunque flojea más en tematización. Quizá echamos de menos una dark ride de recorrido, que viendo lo bien que tematizan, seguro que sería una pasada.