Información y consejos
Situado en el muelle de San Sebastián, en el Aquarium podrás contemplar a más de 200 especies provenientes de mares de todo el mundo. Destaca el túnel de 360º por el que te adentrarás en el fondo de un tanque inmenso, donde se encuentran centenares de peces tropicales de diferentes especies.
Fue el primer museo de ciencias naturales que se fundó en España en 1928, y hasta día de hoy, ha ido evolucionando con el paso del tiempo, ofreciendo al visitante las últimas tecnologías y unas instalaciones únicas, que lo sitúan en la atracción más visitada de la ciudad. Una visita didáctica y divertida, ideal para realizar con toda familia.
Antes de ir debes saber...
La visita dura más o menos 1 o 2 horas. El Aquarium de San Sebastián está situado en la Plaza de Carlos Blasco Imaz, número 1 de Donostia. Las instalaciones no cuentan con aparcamiento, pero cerca encontrarás parkings privados con tarifas no muy elevadas. Por ejemplo, si llegas por el puerto, encontrarás parkings privados a 15 minutos a pie, o si llegas por el paseo nuevo, encontrarás un parking justo al lado del Aquarium.
No olvides consultar los horarios de apertura antes de tu visita. La visita dura alrededor de una hora y media, toma todo el tiempo que quieras. Ten en cuenta que no puedes salir y volver a entrar del Aquarium.
Lo que no te puedes perder del Aquarium
El Aquarium de San Sebastián está dividido en tres partes:
- Oceanario: Una piscina gigante de 30 metros de largo por 16 metros de ancho atravesada por un túnel transparente, que te permite sumergirte bajo las aguas y observar a todos los peces que se encuentran en el tanque. Verás a más de 200 especies nadar por encima de ti, sin apenas mojarte.
- Acuarios temáticos: Disfruta de peces de todo el mundo en diversos acuarios que agrupan a especies dependiendo de su fauna y procedencia.
- Acuarios táctiles: Son pequeños acuarios abiertos en los que podemos tocar a diversas especies marinas, como estrellas de mar, erizos... Ideal para los más pequeños y los más curiosos.
También encontrarás una exposición en la que se explica la historia marítima de Guipúzcoa y San Sebastián, en los que se tratan temas como el comercio marítimo, la pesca y los balleneros vascos.
Los martes, jueves y sábados al mediodía, no te pierdas la alimentación de los tiburones toro. Un momento único en el que los expertos del Aquarium dan de comer a estos grandes animales.
Tampoco te pierdas los diferentes talleres y actividades que realiza el departamento de didáctica del Aquarium, repartidas a lo largo de todo el año e incluidas en el precio de la entrada, como por ejemplo un taller para conocer de cerca y diferenciar animales y plantas marinas. Consulta los horarios y los días que se realizan, y descubre muchos más secretos del fondo marino.
Puedes realizar la visita por tu cuenta, o si lo deseas, reservar una visita guiada con un experto del acuario. Existen diferentes tipos de visita, como la visita general del acuario, centrada en los acuarios del mar cantábrico; una visita centrada en los tiburones, en las que conocerás las diferentes especies de tiburones que viven en el Aquarium; o una visita centrada en las ballenas, sus características biológicas, y su importancia en la tradición pesquera. No dudes en consultar la disponibilidad y los precios de las diferentes visitas en las taquillas o antes de tu visita.
Otra de las actividades especiales que puedes realizar en el Aquarium de San Sebastián, es dormir entre los peces. Una experiencia en la que pasarás la noche en el acuario, conocerás el mundo marino de noche, y dormirás en el túnel de 360º, rodeado de todos los peces que habitan en él. La actividad se realiza previa reserva, con grupos de mínimo 8 personas. No olvides de consultar precios y disponibilidad.
Dónde comer
En la parte superior del Aquarium, encontrarás el restaurante Aquarium Bokado, que te propone una cocina de alta gama con una carta con productos de mercado. Podrás disfrutar de pulpo asado, chipirones salteados, lomo ciervo, panaché de verduras, almejas salteadas... Mientras contemplas las vistas que te proporcionan los amplios ventanales de la Bahía de la Concha y del Mar Cantábrico.