Nos llevamos una sensación agridulce de este pequeño parque. El emplazamiento en el que se ubica el parque es envidiable, con unas vistas majestuosas de Donostia. Su atracción principal "Montaña Suiza" posee cualidades que la hacen una joya, como su antigüedad, las vistas que ofrece y el hecho de tener conductor. Igueldo también ofrece algunas atracciones infantiles para los mas pequeños. Por contra, me pareció abusivo tener que pagar una entrada de 3€ a un parque en el que tienes que pagar por todo (atraccion, restauración e incluso los aseos). Esto es cuestionable. A no ser que vayas con niños y te quieras dejar un riñón, solo vale la pena la visita por sumar el crédit y ver las vistas de Donostia que no podrás ver así de bien de otro lugar.