Un día no muy lejano, cerca de Madrid,  me encontré con "algo" que me hizo subir la adrenalina a un nivel inexplicable, íncreible. Entrando por unos jardines un poco laberinticos, me encontré con un edificio. Entré, con miedo, sin saber como saldría de allí. Efectos de luces, poca iluminación, entrando por muchas habitaciones, parecía una mansión de alguien rico y famoso, pero un poco abandonada y dejada. Mientras descubría esta extraña mansión, escuchaba un rugido por unos segundos que después desaparecía, parecía el vuelo de un superhéroe sobrevolando la mansión. Cuando al fin pensé que había encontrado la salida, un superhéroe amarillo y lila me cogió por debajo de los brazos, con los pies levitando, sin nada debajo mis pies. Después de una larga subida, el superhéroe enfurecido bajó a toda velocidad en una bajada en curva, seguido de un looping que iba enlazado con un giro que pasaba por encima de la mansión, que iba directo a otro looping, curvas y más curvas, con más vueltas que te dejan boca abajo, y , que al final, me dejaron con una de las mejores sensaciones que he vivido. Salí de esa mansión eufórico para poder volver a encontrarme con ese superhéroe murciélago, y poder volver a vivir esa sensación tan adrenalítica. 

Todo esto es lo que me provocó Batman en Parque Warner, mi primera invert y de momento mi segunda top coaster, la encontré tan buena, que es difícil de explicar si no lo vives en primera persona! Gracias por leerme :)

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