Es lo que Port Aventura no te contó de Ferrari Land. El espacio de atracciones de la escudería de F1 en Salou (Tarragona) se estrenó esta semana con 70.000 metros cuadrados dedicados a la marca del cavallino rampante y 11 atracciones. Visitantes y periodistas se prendaron del Red Force, el acelerador vertical que alcanza los 180 kilómetros por hora en cinco segundos.

Detrás de esa inyección de adrenalina y una presentación pública triunfalista, quedaron ocultos varios datos, tanto positivos como negativos, que Port Aventura (propiedad de los fondos Investindustrial --50,1%-- y KKR) prefirió soslayar."Ferrari Land fue una exigencia de los accionistas a la dirección. No fue una decisión de Fernando Aldecoa, director general, sino que le vino impuesta por unos dueños que exigen más rentabilidad", explican fuentes cercanas a la gerencia del parque.MARCA POCO CONOCIDALa vía Ferrari Land robustecería la debilidad de la marca Port Aventura en el exterior, según pensaban los accionistas del parque. "El parque es conocido entre el público nacional. Pero si quiere avanzar para ser un resort, necesita un banderín de enganche fuera de España. Con esa tesis comienzan las negociaciones", abundan las mismas fuentes.

No todo fue fácil en la mesa negociadora. Aunque Port Aventura prefiere no revelar la cifra, el sector estima que el fee anual que paga a Ferrari es de cinco millones de euros anuales más un pago inicial de 100 millones, lo que dobla la inversión de la construcción."Fue una mesa muy dura. La marca italiana tenía la mano buena. Sabía que vende un producto exclusivo. Y que su enseña es más conocida que la Coca-Cola", aclara otro directivo cercano al equipo de Aldecoa.Lo que sí arañó Port Aventura fue la exclusividad. No habría otro parque Ferrari en Europa. Salou sólo rivalizará con el Ferrari World de Abu Dhabi", agrega un directivo que prefiere permanecer en el anonimato. CHOQUE COMERCIALTras la firma del contrato y el anuncio de la llegada del parque, afloraron otras dificultades. "La cúpula de Port Aventura se dio cuenta de que debía encajar un producto de lujo dentro de un parque de atracciones de masas", explica una fuente empresarial cercana."Se tomaron varias decisiones. Una, Ferrari Land sería parte de Port Aventura. Un espacio más. Dos, no habría descuentos en las entradas. Ferrari Lo prohíbe. Y tres, se vendería la entrada al espacio en dos turnos: mañana y tarde" para evitar aglomeraciones, agrega otro directivo.Así ha sido: entrar en el espacio de la escudería cuesta 60 euros, con Port Aventura incluido. Eso supone 13 euros más que el pase actual al theme park de Salou. La combinación no se vende con estancia en los hoteles.La entrada se divide en dos incómodos turnos de mañana y tarde, aunque "sólo en temporada alta", se defiende el parque.EXPECTATIVASPese a la grandilocuencia de la presentación del miércoles pasado, Ferrari Land ha salido de boxes al ralentí. "Es sólo una primera fase. El plan inicial era más ambicioso. Incluía, entre otros elementos, un hotel", explican empleados del parque.¿Hay reserva de suelo para ampliaciones? "Claro. Existen parcelas de sobras para ampliar Ferrari Land. Sólo si funciona, claro", abunda.

El condicional es crucial. Consultores del sector del ocio subrayan dos elementos. "No es un parque temático. Es un espacio dentro de Port Aventura como pudiera ser Sésamo Aventura, dedicado a Epi y Blas", asegura un profesional."Y dos, sabe a poco. Sí, es muy discreto. Venden 11 atracciones, pero en realidad sólo son nueve más dos de pago. No es para pasar un día entero. ¿Decepcionará? Ya veremos", agrega.CONFIANZATras la puesta en escena del miércoles y cuando los periodistas acreditados se habían marchado, Port Aventura regresó a la normalidad. En el seno del parque se respira confianza."La construcción ha ido muy rápida, con algún incidente incluido. Hay dificultades con OneBox, el canal de distribución de entradas. Pero el posicionamiento podrá con todo", explican empleados cercanos a la dirección del complejo.El posicionamiento consiste en difundir la marca en Rusia y Japón, entre otros destinos emisores. La composición de periodistas del acto de presentación daba fe de ello. "Se oye más ruso que español", era el comentario generalizado entre los presentes.La fortaleza de la marca inyectará visitantes extra --un millón al año, sostiene Port Aventura-- al parque. Pero lo más importante no se ha explicado. "Buscan a visitantes que gasten más. Que aumenten el tíquet medio y, por ende, la rentabilidad. Éste es el trazo que cierra el círculo de los dos fondos accionistas", deja claro un directivo."Port Aventura se anotó cuatro millones de visitantes en 2016. Barcelona superó los 8,3 millones. Pocos turistas viajan fuera de su país para visitar un parque temático. Esto es precisamente lo que quieren Investindustrial y KKR: que la marca Ferrari Land genere tracción entre el público extranjero. ¿El resultado? Que se venda Barcelona más Ferrari, todo en uno", concluye un consultor.

Fuente: http://cronicaglobal.elespanol.com/business/ferrari-land-port-aventura_71101_102.html

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