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Parques Temáticos: en busca del paraíso de la diversión

10-04-2013 Publicado por Willy

La humanidad siempre ha buscado lo que viene a ser el paraíso, el sitio ideal. 

Un parque temático es un sitio de ocio y comunicación de masas, construido en torno a "un tema" que sirve de nexo de unión al conjunto de ofertas que presenta con el fin de divertir y entretener a sus visitantes. Además de una finalidad de ocio y diversión, también poseen una finalidad educativa a través del tema que presentan. En resumen, los parques temáticos son paraísos de diversión. Los parques temáticos a parte de sitios de ocio, són autenticos puntos educativos sobre multitud de temas.

Esta búsqueda del sitio ideal o del paraíso empezó en la Edad Media dónde se buscaban jardines, sitios con agua, vegetación, auténticos lugares de leyendas. Más adelante estos mini paraisos se intentan modificar y complementar con fuentes, máquinas, grutas... e incluso algunos jardines eran visitables. Estos jardines fueron los antecedentes de los parques temáticos, mundos de fantasía dónde salir de la vida cotidiana de la época.

En el siglo XIX, concretamente en 1843, se inaugura ni más ni menos que el famoso parque de atracciones Tivoli en Dinamarca. Grácias a la apertura de este paraíso, considerado ya el 1r parque temático. En el siglo XIX muchas ciudades Europeas, Americanas e incluso Japonesas empiezan a proveer las ciudades con jardines semejantes.

En la segunda mitad del siglo XIX aparece la era del hierro, del vapor, de la electricidad. Los fabulosos jardines, el dominio de la naturaleza y sus fuerzas dan paso al siglo de la moda de las atracciones más populares. Con la riqueza creciente norteamericana y europea se da paso a la generación del ocio y con ella, la época dorada de los parques temáticos.

En Estados Unidos, el país que con mayor ímpetu desarrolló la moda de los parques de atracciones. Esta era dorada comenzó tras la guerra civil. El proceso de urbanización de las zonas del noreste, dio lugar a la aparición de las primeras compañías de tranvías eléctricos, que deseosas de utilizar su material también los fines de semana, comenzaron a instalar parques de picnic, restaurantes y atracciones al final de sus líneas. El éxito de dichos parques pronto se extendió por toda América, generando una cultura de ocio cada vez más popular. Junto a los muchos parques de vida efímera, de los 36 grandes parques abiertos en el siglo XIX y que aún continúan operando, 22 son americanos, por 8 ingleses, 2 japoneses, un danés, un sueco, un húngaro y un español, el Parque del Tibidabo, en Barcelona, que abrió sus puertas en 1899.

Sin duda los parques más populares en el cambio de siglo, fueron los ubicados en los alrededores de las ciudades de Chicago y Nueva York. En el marco de la exposición universal colombina de 1893, celebrada en Chicago, apareció la famosa "noria" del ingeniero Ferris. La noria, de 73 metros de diámetro y 9 de anchura, con una capacidad de 1440 personas, se convirtió en un éxito inmediato. Tras el fin de la feria, al año siguiente, el capitán Paul Boynton, recuperando materiales e ideas de la exposición universal, abrió el primer parque de atracciones de una nueva era: las Boynton's Water Chutes, al sur de Chicago, creando el modelo que seguiría hasta la actualidad.

Inspirado por el éxito de Chicago, Boynton extendió la idea a una de las playas más famosas de la costa este, bien conocida por sus hoteles: el 4 de Julio de 1895 abrió sus puertas el área de recreo más conocida de América: el parque de Coney Island, al sur de Brooklin, en Nueva York. Sin duda un auténtico mito del género. A finales del siglo XIX, pues, el modelo estaba firmemente establecido. El siglo XX lo completaría con más y más tecnología al servicio de la diversión pura. Aparecerían los famosos "rides" y "roller coaster", las conocidas "montañas rusas", y las atracciones basadas en los efectos de la aceleración sobre el cuerpo humano. Una nueva manera de divertirse, apoyada en una tecnología tan compleja como invisible, se imponía. Los nuevos paraísos habían nacido.

Los siguientes veinticinco años son la era dorada de los parques de atracciones. El éxito de los parques de Coney Island despertó entre los capitalistas e inversores la fiebre de aprovechar el descubrimiento. Nuevos y cada vez más arriesgados "rides" y "roller coasters", pugnaban por satisfacer el deseo de emociones más y más fuertes que demandaban los visitantes. América, inmersa en una burbuja de prosperidad, se convirtió en un entero paraíso para la industria de los parques de atracciones. En 1919 se contaban alrededor de 1.500 parques en EEUU.

Una verdadera industria de nuevo tipo surgió para atender las demandas de los propietarios por tener la mayor y más emocionante atracción. Ingenieros especialistas se hicieron famosos por sus increíbles construcciones. Al mismo tiempo, los accidentes, y su consiguiente publicidad negativa, dieron lugar también a instituciones de control de seguridad.

En el Crac del 29, de los 1500 parques solo sobrevivieron 400 parques. El público comenzó a abandonar los viejos paraísos, que solo en aquellos lugares que ofrecían formas de ocio complementarias lograban sobrevivir. Hacían falta nuevas ideas y que estas hicieran vibrar al público al que iban dirigidas.

Un ejemplo paradigmático es el del parque Knott's Berry Farm, en Orange County, California, el primer parque temático americano digno de tal nombre surgido tras la Depresión, que nació casi por casualidad, impulsado por públicos ansiosos de nuevas experiencias. Walter Knott, hijo de un granjero, se hizo famoso cultivando un tipo de baya llamado "boysenberry". Walter Knott abrió un puesto de venta al pie de los campos, dentro de su finca. El inesperado éxito popular de la mermelada, con riadas de coches que se desplazaban los fines de semana a comprar mermelada y a divertirse con los otros compradores, le condujo a la creación de varios restaurantes para atender a los compradores y ofrecerles nuevos servicios. Para singularizarlos se le ocurrió decorarlos con diversos temas del mítico Oeste americano. Tiendas especializadas, restaurantes, trenes históricos, actividades didácticas para niños y espectáculos contribuyeron a crear un mundo ficticio de más de 60 hectáreas visitado por millones de turistas. Knott's Berry Farm continúa atrayendo visitantes actualmente.

En 1952 Walt Disney forma la compañía Walt Disney Incorporated, para desarrollar la idea de un "parque familiar" que se llamaría Disneyland.  Disneyland, se inauguró en Anaheim, California, un 17 de junio de 1955, abriendo sus puertas al público el día siguiente. Dichos espacios y atracciones, que en los años sucesivos llegaron a ser más de sesenta, convertían al predispuesto espectador, con la colaboración de actores bien entrenados, en un participante más en la aventura. El éxito fue inmediato y sorprendió a los hasta entonces patrones de la industria de los parques de atracciones que no imaginaban que el público pudiese prescindir de las grandes máquinas y toboganes de la generación anterior. En septiembre de 1955 se alcanzó ya la cifra de un millón de visitantes. La idea base, simple tras haber constatado su éxito, consistía simplemente en crear mundos completos de fantasía, en los que cualquier visitante, de cualquier edad, tuviese satisfechas todas sus necesidades, pero con un toque cultural bien dosificado y adecuado a sus posibilidades. El visitante se divertía y además aprendía. Podía hablar de nuevos mundos, recordar episodios de su historia, aprendidos en la escuela, y contar a sus amistades nuevas impresiones e interesantes, aunque superficiales, nuevos conocimientos. La propaganda más eficaz, el "boca-oreja", extendió rápidamente las excelencias del invento. El nuevo paraíso para los americanos de la postguerra acababa de abrirse y todos querían entrar en él.

A partir de 1960 la industria de los parques temáticos creció brutalmente. Nuevos parques surgieron, como Six Flags over Texas en 1961 en forma de Warner Bros o en 1964 Universal Studios Hollywood en forma de Studios cinematograficos: Reconstrucciones de los escenarios de sus películas más famosas, escenificaciones de sus más celebrados pasajes y los escenarios de las películas que se estaban rodando en esos momentos, junto con fugaces visiones de los actores más famosos, servían de atracción principal al parque. Universal Studios Hollywood pronto comenzó a completar su oferta con aparatos de parque de atracciones y la fórmula se mostró también adecuada. Con la misma fórmula, la Universal abrió también Universal Studios Florida. La industria del cine mostraba el camino de la nueva industria del ocio.

 La década de los 70 fué la época de expansión de los parques temáticos en EEUU. Empezó a crearse la actual meca y paraíso de los parques temáticos: Orlando con Disney World. En esa época llegaron también parques como Magic Mountain, Dollywood, Epcot, Magic Kingdom...

En los años 80, la fórmula de los parques temáticos se extendió por todo el mundo (sobretodo en Europa y Asia) creando multitud de parques temáticos nuevos, hasta llegar a la actualidad.

Actualmente existen un total de: 900 parques en EEUU, 250 parques en Europa, 140 en centro y sudamérica, 39 en Próximo Oriente, 36 en Extremo Oriente, 6 en África . Un total de más de 1400 parques temáticos en todo el mundo.

 

De la búsqueda del paraíso ideal a jardines y de jardines a más de 1400 parques temáticos en todo el mundo. Sitios dónde escapar de tu rutina, dónde aprender, experimentar nuevas sensaciones y sobretodo sitios dónde la diversión está en todas las partes.

#funiseverywhere 

 

 

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